¡A desarrollar el músculo de la negociación!



Como dice nuestra amiga Agustina Palazzolo, muchas veces tenemos barreras que nos limitan en nuestro accionar diario. Son creencias que traemos arraigadas por distintas circunstancias, o heredadas del entorno donde hemos crecido. La mayoría de las veces, esas barreras nos impiden ver la solución a problemas que se nos presentan y nos paralizan. Nos traicionan cuando tenemos que salir a luchar por algo que realmente merecemos.

Por eso, nosotras elegimos ser las hormiguitas viajeras que de a poco y de a pasitos, ayudamos a construir una mejor profesión, mejorar las condiciones en las que trabajamos y sobre todo ayudar a cambiar la mentalidad de las Asistentes. Cambiemos el mindset, cambiemos la actitud y desde ahí va a suceder la transformación de nuestra profesión, siendo más reconocida y por consiguiente más rentable. Hemos visto en los últimos meses que está lleno de búsquedas en Buenos Aires para Asistentes, pero la paga realmente es irrisoria en varios casos. Esperan una super mujer con super poderes con sueldos que no están acordes a las tareas que la descripción del puesto pide.

¿¿Que está pasando?? ¿Son las empresas las que no saben cuánto valemos o somos nosotras? Cada vez que entre dos partes hay conflicto, claramente, la responsabilidad es de ambas…en este caso la nuestra, radica en que no nos hacemos valorar y respetar por lo que somos y hacemos. Así las consultoras, empresas, departamentos de RRHH, sin entender bien nuestro puesto nos mete en una banda salarial poco favorable. En el imaginario colectivo todavía está esa creencia que una Asistente esta para atender el teléfono y llevar una agenda. Somos mucho más que eso y por suerte hay empresas que si lo saben y lo reconocen debidamente.

En Nueva York, estuvimos charlando con una consultora de RRHH que se dedica a búsquedas dentro del área, principalmente en Manhattan. Su directora, Taly Russell, nos contaba que hay oportunidades siempre para todas y que las empresas no tienen requisitos de edad para ocupar un cargo como Asistente. Muy rara vez a ella le pidieron que tenga alguna determinada cantidad de años. Lo importante son las habilidades, los cursos que haya realizado, los contactos, la actitud, por eso no importa si tenés 30 ó 60. Qué distinto vivimos acá en nuestra región, vemos a diario ofertas laborales donde piden determinado rango de edad. En este caso también necesitamos un cambio de mentalidad de los jefes.

Un tema que vimos en el curso con Bonnie fue el de salarios, sí allá se habla de eso en grupo. A través de una encuesta electrónica anónima, cada una de las participantes que estábamos ahí, poníamos cual era nuestro sueldo anual promedio…Desde cualquier país de Latinoamérica nos largaríamos a llorar con los números que aparecieron en la pantalla jajajaj, pero lo curioso fue que ellas mismas, las norteamericanas, se sorprendieron de que había compatriotas que ganaban mucho más de lo que ellas pensaban que el mercado pagaba. ¿Cuál es la enseñanza?Siempre hay que pedir por más, no conformarnos con el primer sueldo que nos ofrecen si consideramos que valemos más, aprender a negociar tanto en las entrevistas de trabajo como con nuestros jefes por una mejora salarial. Ese es el momento de sacar a relucir nuestras habilidades negociadoras, nuestros títulos y cursos, nuestras ganas de obtener ese puesto o ese aumento porque lo merecemos ¡Empecemos a cambiar el mindset, tengamos esa mentalidad ganadora que tanto venimos pregonando! ¡Les aseguro que si nos lo proponemos lo vamos a lograr! ¡¡¡Y si nos juntamos…MUCHO MAS!!


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